Philip Morris quiere dejar el cigarro como propósito de Año Nuevo

Dejar el cigarro y reemplazarlo por alternativas sin humo es el propósito de Año Nuevo de una de las tabacaleras más grandes del mundo.

El anuncio fue publicado en distintos periódicos de Reino Unido, en este, el fabricante de famosas marcas como Marlboro, L & M, Parliament y Chesterfield, declara que construir un futuro libre de humo y eventualmente dejar de vender cigarrillos es su nueva ambición en 2018.

Esta decisión tiene el objetivo de ayudar a los fumadores a dejar los cigarrillos tradicionales reemplazándolos por alternativas sin humo, como los cigarrillos electrónicos.

Corona Brothers GearBest Smokstore Enspirar Heaven Gifts Vitalcigar
CoronaBrothers GearBest Smokstore Enspirar HeavenGifts Vitalcigar

La compañía afirma en su sitio web que las alternativas son menos dañinas: “Podremos lograr un beneficio significativo para la salud pública solo si la mayoría de los fumadores cambian los cigarrillos por mejores productos.”

Fuerte inversión en el sector.

Philip Morris dice que ha invertido 2,500 millones de libras en investigación y desarrollo de productos libres de humo y que ha introducido nuevos productos en muchos países: “ninguna compañía de cigarrillos ha hecho algo así antes. Tal vez se pregunten si realmente lo decimos en serio”, se puede leer en el anuncio de la compañía.

Entre los productos libres de humo está el calentador de tabaco iQOS y el cigarrillo electrónico MarkTen, dos tecnologías diferentes que buscan el mismo objetivo: evitar el humo.

Dejar el cigarro es el propósito de Año Nuevo de Philip Morris.

Philip Morris no es la única gran tabacalera apostando por alternativas libres de humo, es definitivo que estas enormes compañías tratarán de dominar por completo el sector en el futuro.

¿Cómo nos afecta este escenario como vapeadores?

Por un lado, estas compañías gozan de gran poder tanto económico como político, podrían ayudar a que las leyes cambien en los países donde el cigarrillo electrónico está prohibido, por el otro, resulta a lo menos hipócrita primero dañar a millones de personas durante muchos años y luego pretender hacerse pasar por sus salvadores al afirmar que los ayudarán a dejar el cigarro.

Otra cosa queda clara: En este preciso momento las tabacaleras no son las responsables por la campaña de miedo que se sigue difundiendo en medios de comunicación masiva contra el cigarrillo electrónico y entonces habría que preguntarse: ¿a cuál sector afecta más el triunfo del cigarrillo electrónico?

Sin duda, un tema para reflexionar.

Deja un comentario